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El virus de inmunodeficiencia felina, mejor conocido como el VIH felino o por sus siglas en inglés FIV, fue diagnosticado por primera vez en el 1986 dentro de una colonia de gatos en California. Desde entonces casos de FIV han sido diagnosticados por todo el mundo. Y no sólo ataca a los gatos, también a sus primos leones, tigres y pumas.

¿Qué hace el virus? De la misma manera que el VIH en los humanos, el FIV ataca el sistema inmunológico del gato evitando que pueda batallar contra infecciones.

NOTA: El gato con FIV no te puede contagiar a ti. Aunque el virus viene de la misma familia que el VIH, es específico para los felinos.

Síntomas: El virus no se detecta fácilmente de la primera. La manera de saber que el gato tiene FIV es cuando comienzan a padecer otras enfermedades. Esto ocurre en 3 fases:

• Fase 1: El virus entra al cuerpo y va adueñándose de los glóbulos blancos. Los síntomas en el gato incluyen fiebre, anemia e inflamación de los ganglios linfáticos. Estos efectos duran semanas pero pueden ser tan leves que pasan desapercibidos.

• Fase 2: Los síntomas parecen desaparecer y el gato vive aparentemente saludable por años.

• Fase 3: En esta fase ya se ven señales. El virus destruye el sistema inmunológico y el gato queda expuesto a cualquier tipo de infección. Entre los síntomas de la fase 3 se encuentran:
• Pérdida de peso y apetito • El pelo pierde su brillo
• Anemia
• Problemas estomacales
• Gingivitis
• Diarrea
• Infecciones respiratorias, del ojo, piel y tracto urinario
• Cáncer

Transmisión y diagnóstico: El virus se transmite a través de la saliva, sobretodo cuando viene unida a mordidas con sangre.

Por esta razón el mayor riesgo de contagio existe entre los gatos (machos y hembras) NO esterilizados. La constante batalla por territorio unido al proceso de apareamiento que usualmente termina con la gata mordiendo al gato crean el ambiente perfecto para que el virus se propague. Y aquí no termina el círculo, muchas gatas embarazadas contagian a sus gatitos desde el útero.

Una razón más para esterilizar a tu gato.

El diagnóstico no es fácil. Se comienza de la misma manera que el FeLV, usando la prueba de sangre ELISA (por sus siglas en inglés) la cual detecta si el gato tiene los anticuerpos para el FIV. Pero el problema es que dependiendo de la etapa en que el virus se encuentre, los resultados pueden ser engañosos.

Un ejemplo: Un gatito que nace de una madre infectada puede recibir anticuerpos de la leche materna. La prueba dará resultados positivos aunque el gatito no tenga el virus.

Si todavía existe la duda, se utiliza otra prueba llamada IFA (immunofluorescence assay) que detecta infección viral en los glóbulos blancos.

NO es el final: Un diagnóstico de FIV es devastador. Pero tener el virus no significa que tu gato va a morir inmediatamente. Al igual que millones de humanos pueden vivir con VIH por años, tu gato también puede disfrutar una vida bastante normal por largo tiempo.

Tratamiento: No tiene cura, pero sí soluciones para mantenerlo contigo por años.
• Sigue sus chequeos rutinarios así se vea saludable. Igualmente no dejes de llevarlo a la menor señal de infección.
• Dieta alta en proteína y de buena calidad
• Mantén a tu gato dentro de la casa
• Un régimen libre de pulgas para evitar infecciones

Prevención:
• Esterilizar a tus gatos
• Mantenerlos dentro de la casa y lejos de peleas con otros gatos del vecindario
• Si piensas adoptar un gatito, asegúrate de que esté vacunado antes de llevarlo a casa. Esto es doblemente importante si tienes más gatos en tu hogar.